El Ayuntamiento de Málaga da un paso de gigante para eliminar las trabas burocráticas y acelerar la concesión de licencias de obras con la entrada en vigor el pasado 30 de diciembre de la nueva Ordenanza Municipal de Tramitación de Licencias Urbanísticas (OMLU) que fue definitivamente aprobada por el pleno del Ayuntamiento en sesión ordinaria de 25 de septiembre de 2025. Esta normativa nace con la misión de modernizar un marco que había quedado obsoleto ante leyes autonómicas como la LISTA, buscando un objetivo claro: agilizar la actividad económica y simplificar el día a día de los ciudadanos.
Para lograrlo, la OMLU introduce cambios estructurales profundos, entre los que destacan:
- Unicidad de licencia: Se elimina la distinción entre tres tipos de licencias de obras (LT1, LT2 y LT3), configurando un único tipo de licencia junto a las declaraciones responsables y comunicaciones.
- Impulso a la Declaración Responsable: Se amplían los supuestos que pueden acogerse a esta figura para permitir un inicio más rápido de las actuaciones.
- Colaboración Público-Privada: Se formaliza la intervención de Colegios Profesionales y Entidades Urbanísticas Certificadoras para emitir certificados que agilicen la tramitación.
- Digitalización e IA: Apuesta por el uso de modelos digitales 3D y la futura integración de Inteligencia Artificial para automatizar revisiones y reducir errores.
Dependiendo de la envergadura y ubicación del proyecto, la ordenanza establece tres vías de intervención:
- Licencia urbanística: Acto reglado y necesario para actuaciones de mayor calado como obra nueva, grandes reformas, parcelaciones o intervenciones en edificios protegidos.
- Declaración responsable: Documento suscrito por el interesado que permite iniciar la obra desde su presentación, siempre que cumpla los requisitos y aporte la documentación necesaria.
- Comunicación: Para actos de menor entidad o informativos, como cambios de titularidad, prórrogas o inicio de obras tras silencio administrativo.
Como gran novedad, se amplían los supuestos que no requieren control municipal (ni licencia, ni declaración responsable), como la pintura interior, sustitución de acabados (solerías, alicatados) o reparaciones de instalaciones en viviendas existentes, siempre que no afecten a la estructura o fachada y no sean edificios protegidos.
Otra de las novedades, es quelos interesados pueden contratar voluntariamente a entidades colaboradoras para obtener certificados que den seguridad técnica al proceso:
- Certificado de Verificación Documental (CVD): Acredita que la documentación presentada está completa y es correcta formalmente.
- Certificado de Cumplimiento Urbanístico (CCU): Certifica que el proyecto se adecúa a la normativa vigente; tiene efectos equiparables al informe técnico municipal.
- Certificado de Adecuación al Título Habilitante (CAT): Verifica en fase de ocupación que lo ejecutado coincide con lo autorizado.
Además, la ordenanza facilita la regularización de las edificaciones antiguas, mediante el reconocimiento de la Situación de Asimilado a Licencia Urbanística (SALU): en suelo urbano, edificaciones terminadas antes de agosto de 1986 y en suelo rústico, aquellas terminadas antes del 25 de mayo de 1975. Este certificado permite inscribir el inmueble en el Registro de la Propiedad con régimen de edificación legal, contratar suministros definitivos o autorizar divisiones horizontales.
Otro aspecto revolucionario de esta ordenanza es su apuesta por la digitalización. Málaga se sitúa a la vanguardia permitiendo el uso de modelos digitales 3D (BIM) para la presentación de proyectos, y, además, se abre la puerta legal al uso de la inteligencia artificial en la concesión de licencias y comprobación de declaraciones responsables, lo que permitirá analizar normativas y volúmenes de datos con una rapidez y precisión sin precedentes.
En definitiva, esta nueva normativa no solo busca agilizar el trabajo de la Gerencia de Urbanismo, sino potenciar la economía local y facilitar la vida a los ciudadanos, apostando por ser una ciudad preparada para abarcar con eficiencia los retos del futuro.

Maria José Puche
Abogada Urbanista
mjpuche@urbamalaga.com

